Buenas tardes vecinos de Jábaga.

Cuando José Luis Chamón me comentó que quería que yo diese este pregón de fiestas, lo primero que se me vino a la mente, y así se lo dije, es que yo no merecía ese privilegio, que seguro que aquí hay gente con más motivos para ello.

Ante su insistencia, haciéndome ver las cosas que hemos hecho por el pueblo y con las Fuerzas Armadas, y la cercanía que siempre hemos tenido, finalmente le dije que contase conmigo.

Es entonces cuando me afloró el segundo pensamiento; la enorme responsabilidad que adquiría ante todos ustedes, pero bueno, como buen militar, no iba a dejar que el miedo, en este caso el de no estar a la altura de una población como Jábaga, me impidiera hacer algo y llevar a cabo la misión que se me ponía por delante. Así que, con toda mi ilusión y compromiso me puse a ello.

Y aquí me tienen ustedes, sintiendo esa responsabilidad, pero, sobre todo, el honor y la profunda alegría porque se hayan acordado de mí para este acto. Así que lo primero que tengo que hacer antes de hablarles de Jábaga y sus fiestas, que ustedes conocen mejor que yo, es darles las gracias de todo corazón; a Jose Luis, nuestro alcalde y a todos ustedes por darme esta oportunidad.

Pero, antes de meterme en faena, me gustaría contarles algo de mí. Más que nada para que conozcan algo de la persona que les va a hablar durante un rato, aunque como decía Ortega y Gasset: …nada hay menos natural al puro hombre de acción como escribir sus memorias, al auténtico aventurero no le enciende lo más mínimo la idea de contar sus aventuras. Y la verdad es que yo no soy mucho de hablar de mis vivencias, pero haré una pequeña excepción en esta ocasión.

Como la mayoría ya saben, soy el coronel Fernando Antón, Subdelegado de Defensa en Cuenca desde diciembre del año 2020, y como tal, he intentado acercarme a casi todos los pueblos de la provincia, pues sinceramente creo que conocer el territorio y a la población de la zona donde se actúa es un deber del militar.

Quizás tenga algo que ver en esto mi trayectoria profesional, casi toda ella en unidades de operaciones especiales, las antiguamente conocidas como las Coes, guerrilleros o boinas verdes.

Nuestra forma de actuar, tanto cuando estaba en Barcelona en el GOE IV, como después de comandante a coronel en Alicante, en el MOE, incluía el conocer el terreno donde nos movíamos e interaccionar con la gente de los remotos lugares donde íbamos de maniobras en pequeños grupos.

Pero sobre todo en las misiones y operaciones en el extranjero, algunas de más de seis meses de duración donde no había festivos ni días ni noches, a piñón como se solía decir, aunque la parte más dura, debo reconocer, le correspondió a mi mujer, criando a nuestros dos hijos y sin ninguna ayuda.

Bueno, en estas operaciones, aparte del trabajo operativo, en muchas misiones era fundamental mezclarse con la población, conocer sus necesidades y costumbres, entrevistarse y ganarse su confianza, llegar a acuerdos; ya sea con jefes militares o alcaldes en Bosnia y Herzegovina para que cumpliesen los acuerdos de paz, con jefes de tribu o jefes de policía en Irak y Afganistán para establecer alianzas que permitiesen el paso de otras unidades con seguridad o información para detener a algunos elementos o garantizar la seguridad, etc. Y todo esto con unos apoyos mínimos, en ocasiones viviendo entre ellos en una casa alquilada.

Esto me ha permitido conocer muchos lugares, como los ya nombrados de Bosnia, Irak, Afganistán, pero también Malí, Somalia, República Centroafricana, Mauritania, Senegal, Burkina-Fasso, Argelia y lugares como el Amazonas, la Tierra del Fuego o el desierto de Atacama, y alguno más que me dejo.

Aunque no es el mismo trabajo de Subdelegado de Defensa, las ganas de hacer bien el trabajo y la ilusión se mantienen intactas, y esa capacidad para empatizar y trabar relaciones me ha servido para mejorar en él.

En estos años he intentado conocer el territorio y, sobre todo, poder compartir con la población de todos los municipios visitados no solo su cultura, sino también sus inquietudes.

Ya que nos conocemos un poco más tengo que decirles, que cuando llegue a Cuenca de Subdelegado de Defensa, una de las primeras personas que vino a saludarme a mi despacho y a ofrecerme su ayuda para lo que hiciera falta fue José Luis Chamón. Estuvimos hablando un rato sobre nuestros trabajos y nuestras vidas, sobre Cuenca y su relación con las Fuerzas Armadas y, como no, sobre Jábaga, su pueblo y sobre Fuentenava de Jábaga. Desde ese primer momento ya se encargó de que yo sintiera a Jábaga como una segunda casa y me hizo partícipe de sus proyectos para el municipio. Desde entonces no ha habido ocasión en que no me haya invitado a las fiestas de su pueblo, y ya sea al pregón o a la procesión de Santa Teresa y la misa oficiada por nuestro obispo en la magnífica Iglesia de la Purificación de Nuestro Señora, con una historia que se remonta al siglo XI. Por mi parte, he procurado corresponder todos los años, permitiéndome poder hablar con muchos de ustedes y sentirme plenamente integrado.

También he paseado mucho, junto a mi mujer, por su término municipal, por sus famosos pinares, pero también por sus encinares en la zona más cercana a Navalón, donde también tengo buenos amigos, y disfrutado de sus caminos, a pie, en moto o en bicicleta.

La primera vez que nos conocimos ya me comentó Chamón con toda la ilusión del mundo, que iban a abrir un colegio, con lo que ello suponía para la población, y en estos años he podido ver como este proyecto se ha hecho realidad y ha ido creciendo. En estas instalaciones donde estamos, que además sirven para reunir a los jabagueños en ocasiones especiales como esta, pero que, sobre todo, al permitir la educación de los más pequeños supone una verdadera apuesta de futuro. Confiemos en que el número de alumnos siga aumentando, lo que será una buena señal para el pueblo.

En sucesivas ocasiones en que he tenido la oportunidad de visitar Jábaga, he podido ver como ha ido mejorando poco a poco la población. El complejo deportivo Rey Felipe VI, con su frontón, pistas deportivas, piscina, barbacoa… ya era cuando yo llegué un motivo de orgullo para Jábaga, pero también lo he visto ir mejorando y ser no solo un lugar donde poder hacer deporte o combatir el calor en verano, sino también punto de encuentro no solo a nivel local y de vecinos, sino también con competiciones provinciales, concursos, como el del mastín español, etc. siendo un ejemplo de como utilizar las instalaciones existentes para potenciar la visibilidad y crecimiento del municipio. Y como el progreso es una máquina insaciable, que a quien se queda parado se lo come, ya está en marcha el proyecto del nuevo centro de recuperación de fauna, que hará que este complejo tenga un mayor valor y futuro, y sobre todo una repercusión positiva para Jábaga.

Tanto el nombre del polideportivo, como la invitación a Su Majestad el Rey para la presidencia honorífica del 45 aniversario de la creación del municipio de Jábaga, dan una idea clara del respeto institucional y del cariño de Jábaga a Felipe VI, y a mí personalmente me llena de alegría, pues el reconocimiento al que es el primer soldado de España, nuestro Rey, supone también ese reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas, como pude comprobar en primera persona durante el concierto de música militar que se interpretó en la Abadía de Jábaga en julio de 2022 por parte de la Unidad de Música de la Dirección de Acuartelamiento del ET. Un concierto en una bonita tarde de verano en un escenario esplendido y al que asistió prácticamente todo el pueblo, aparte de autoridades de la provincia y el comandante militar de Toledo y Cuenca, para celebrar el 50 aniversario de la creación del municipio de Fuentenava de Jábaga, fruto de la unión de los centenarios Jábaga, Navalón, Villar del Saz de Navalón, Fuentesclaras de Chillarón y Sotoca, a los que podríamos añadir Valdecabrillas y la urbanización del Señorío del Pinar y cuyo término llega casi hasta el Rento, siempre presente en nuestras celebraciones y fiestas con sus generosos aperitivos, vinos y comidas.

El concierto del que hablaba, se llevó a cabo en los jardines de la Abadía de Jábaga, otro de los pequeños, o no tan pequeños, motores que impulsan el crecimiento de Jábaga en estos años con Carlos del Pozo al frente. Aparte del buen gusto y el inmejorable espacio que ocupa entre los pinares y el pueblo, su fábrica de chocolate enraíza con la tradición, cuando Jábaga se encontraba en mitad de la ruta por donde el cacao que tenía que servir de alimento a los Tercios Españoles venía desde Sevilla por el monasterio de Uclés al de Piedra en Zaragoza, para la elaboración del chocolate, pasando por estas tierras. En su interior, además de ver el proceso artesanal de elaboración del chocolate también podemos encontrar referencias a los Tercios.

Desde épocas romanas la cercanía a Cuenca de Jábaga hizo que el municipio prosperase y sabemos que por aquí pasaba la calzada romana que venía desde Segóbriga. Así, encontramos el puente del Canto de origen romano que podemos encontrar de camino al Señorío del Pinar.

Esta cercanía a Cuenca, que también sirvió para que Pedro I el Cruel instalase aquí su campamento durante el asedio a Cuenca, debe servir en estos tiempos para que el municipio siga creciendo, como un lugar donde vivir en armonía con la naturaleza. Este crecimiento debe traer una mejora en servicios e infraestructuras, algunos de ellos ya los hemos visto en estos años, como el servicio de autobuses y la renovación del parque en su parada, pero ello nunca debe hacer perder la esencia de Fuentenava de Jábaga y ese enraizamiento rural y su verdadero encanto como pueblo, con su tranquilidad, contacto con la naturaleza y frescura que transmiten sus pinares, a la vez que la cercanía de sus vecinos. Aspecto que hacen que Jábaga tenga ese atractivo para venir a vivir o simplemente a pasar un fin de semana en el pueblo en algunos de esos alojamientos con encanto en mitad de la naturaleza enclavados en sus pinares.

Y en este sentido apuntan también iniciativas como la recuperación de una variante del camino de Santiago, con la señalización que ya podemos ver y el proyecto de recuperación de un albergue para peregrinos, iniciativas que se encaminan en esa dirección de seguir creciendo, pero sin perder la esencia para que Jábaga siga cada vez más viva, recordando la colaboración del conde de Santa Ana de las Torres, D. Alfonso de Zulueta y Sanchiz, maestre mayor de la Orden de Santiago para llevar este proyecto a buen puerto. De este camino de la Órden de Santiago, que une Úcles con Cuenca, podemos ver su descripción en la obra del mismo nombre escrita por Javier Rodríguez Laguía.

Mi felicitación a ambos por el reconocimiento otorgado por el ayuntamiento, así como a Juan Pedro Salas Arquero, Beatriz Olmo Cortinas, Adrián García Cruz, Miguel Ángel Valero Tévar, Rafael Lozano Sahuquillo, José Manuel Gascón González, David Soria Ruiz, Josefina y Modesta García García. Gracias por vuestra contribución al desarrollo de Fuentenava de Jábaga.

Todas estas oportunidades requieren de mucho trabajo realizado con ilusión, pero ahora llega el momento, con la misma ilusión, de disfrutar de nuestras fiestas de Santa Teresa de Jesús, con su corte de honor, sus campeonatos deportivos, toros, charangas, verbenas y como no con la misa y procesión del 15 de octubre en honor a Santa Teresa de Jesús, nuestra patrona y el posterior reparto de caridad y almuerzo de convivencia vecinal que simbolizan la unión de todo el pueblo. Santa Teresa, que destacó por su capacidad de trabajo y dotes organizativas para fundar y administrar un gran número de conventos, mujer valiente e incansable y cuyo lema “Nada te turbe, nada te espante” nos sirva como guía e inspire a Jábaga a seguir creciendo y desarrollarse en armonía, con el trabajo de todos pero siempre como ella nos enseñó, con humildad, alegría y amor a los demás, sabiendo que con esfuerzo y esperanza todo es posible.

Por tanto, solo me queda darles las gracias nuevamente por permitirme el honor de estar aquí disfrutando de estas fiestas con ustedes y desearles que lo pasen muy bien, que disfruten de este magnífico pueblo y que se diviertan en estos días festivos y de celebración, que las tradiciones se sigan manteniendo de los mayores a los más pequeños porque construir el futuro también es mantener nuestras tradiciones.

Disfrutemos de los juegos, los bailes y verbenas y participemos de los actos y la procesión en honor a nuestra patrona. Con respeto y con alegría.

Comencemos las fiestas.

Viva España

Viva Jábaga

Viva Santa Teresa.

Muchas gracias